La administración de Ricardo Gallardo Cardona mantiene una política de disciplina en el gasto público que, de acuerdo con el Gobierno de San Luis Potosí, ha permitido generar ahorros en servicios básicos y dirigir mayores recursos hacia infraestructura y programas sociales durante los primeros cinco años de gestión. El mandatario estatal señaló que esta estrategia busca que los recursos disponibles tengan un mayor impacto en las necesidades de las familias de las cuatro regiones.
Entre las medidas reportadas se encuentra el mantenimiento de los costos de arrendamiento sin incrementos desde 2022, así como una tendencia descendente en el gasto de telecomunicaciones. El Gobierno estatal también informó que no se han registrado aumentos en el consumo de agua potable y que se logró reducir la facturación de energía eléctrica ante la Comisión Federal de Electricidad, como parte de las acciones de contención del gasto.
Esta política de control financiero coincide con otros indicadores recientes de las finanzas estatales. En septiembre, PCR Verum elevó la calificación de largo plazo de San Luis Potosí de AA-/M a AA/M, con perspectiva estable, la calificación más alta obtenida por el estado en 29 años. La calificadora destacó el crecimiento de los ingresos propios, la contención del gasto operativo y el desempeño presupuestal de la entidad.
De cara al cierre de la administración, Ricardo Gallardo afirmó que se mantendrá esta estrategia para que los ahorros obtenidos continúen orientándose a obras, programas y acciones en las cuatro regiones. El objetivo planteado por el Gobierno estatal es preservar una administración ordenada de los recursos y sostener la capacidad de inversión pública en beneficio de la población.